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Migración Colombia refuerza medidas de prevención por trata de personas para conflictos armados internacionales

Bogotá
  • Uno de los principales riesgos para colombianos que aceptan ofertas de trabajo en el exterior con el fin de mejorar su calidad de vida es que resulten captados por redes criminales que los vinculan como combatientes en conflictos internacionales. 

  • Aunque se le conoce como “mercenarismo”, familiares de las víctimas rechazan este término porque muchas personas no saben que viajan a combatir. Hay engaño, coerción y trata de personas con fines de explotación laboral. 

 

Bogotá, 29 de julio de 2026

Tras el Acuerdo de Paz y los procesos de desmovilización, muchos excombatientes y exintegrantes de la Fuerza Pública, entrenados para el combate y con años de experiencia por el conflicto armado en Colombia, pasaron de la milicia a la vida civil y se enfrentaron a oportunidades laborales limitadas. Por su parte, la proliferación de conflictos internacionales y guerras motivaron la vinculación de combatientes calificados para hostilidades a cambio de una remuneración, pero también el surgimiento de redes de captación de personas que, una vez en el exterior, son víctimas del cambio de condiciones y vulneración de sus derechos en zonas de conflicto.

Ante esta situación y en el marco de sus funciones y competencias, Migración Colombia emprendió acciones de prevención de esta problemática para persuadir y sensibilizar a connacionales que consideran viajar al extranjero a prestar servicios tácticos o militares, identificando perfiles de riesgo y patrones de traslado a destinos vinculados a conflictos internacionales, donde pueden resultar engañados e involucrados en hostilidades, indocumentados o con estatus migratorio irregular, sometidos a explotación laboral, y atrapados en zonas de guerra sin garantías para regresar a Colombia.

A través de la aplicación LibertApp, ciudadanos colombianos y extranjeros pueden reportar, desde cualquier lugar del mundo, posibles casos de trata de personas o situaciones de riesgo de vinculación a actividades relacionadas con conflictos armados. Con base en estas alertas, el Grupo de Investigación de Policía Judicial de Migración Colombia adelanta las actuaciones investigativas correspondientes mediante la recolección de elementos materiales probatorios y evidencia física, y coordina la activación de la ruta de atención a través del Centro Operativo Anti-Trata (COAT), instancia encargada de articular a las entidades nacionales y territoriales competentes para garantizar la protección y asistencia de las víctimas. Esta coordinación facilita el desarrollo de acciones de prevención, rescate y retorno seguro en articulación con la Policía Nacional de Colombia. 

Por otra parte, cuando no existe una alerta sobre algún connacional en riesgo de viaje asociado a modalidades de trata de personas, los y las oficiales de Migración Colombia identifican perfiles de riesgo y activan el protocolo de prevención de manera discrecional en los puestos de control migratorio donde el o la oficial de turno brinda una charla de prevención para sensibilizar a viajeros sobre los riesgos a los que se expone y, aunque la misionalidad de la entidad no la faculta para impedir la salida, si logra anticiparse para buscar el desistimiento del viaje, o informar a la ciudadanía sobre las acciones a tomar ante situaciones de peligro.

Posteriormente a la charla y con el consentimiento de la persona, Migración Colombia genera un reporte al Centro Operativo Anti-Trata-COAT, integrado por el Ministerio del Interior y autoridades con funciones de policía judicial, para brindar asistencia y mejorar las condiciones de vida en el territorio nacional, o para el retorno seguro al país, previa coordinación con el Ministerio de Relaciones Exteriores y los Consulados de Colombia en el exterior, en cumplimiento del ordenamiento jurídico, así como de los instrumentos internacionales suscritos y ratificados por el Estado colombiano en materia de derechos humanos.

“Sobre el delito la trata de personas hemos detectado que las personas son engañadas para conducirlas al mercenarismo en conflictos internacionales, habitualmente usando rutas de viaje alternas que no generan alarmas, con extensas propuestas de contrato en idioma extranjero para dificultar el conocimiento de derechos y obligaciones legales, con pago anticipado de tiquetes y hospedaje para generar confianza, pero luego se cambian todas las condiciones, les retienen su documentación y teléfonos celulares, y quedan incomunicados en una Nación que no conocen”, afirma Gloria Esperanza Arriero López, directora general de Migración Colombia.

Se ha podido identificar que la captación de connacionales que resultan implicados en conflictos armados como combatientes en el exterior, ocurre en el escenario de ofertas laborales realizadas por personas inescrupulosas o compañías ficticias de seguridad privada, que derivan en contratos de trabajo inexistentes, con remuneraciones inferiores a lo acordado, condiciones laborales inhumanas y extorsiones que implican la ocurrencia de trata de personas y otros delitos transnacionales. Usualmente las personas reclutadas llegan a países que pueden no ser el destino final, para reentrenamiento o dotación de armamento, y luego son trasladadas bajo engaño hacia zonas de conflicto.

“Ninguna promesa económica vale más que la vida, y las familias esperan el regreso seguro de sus seres queridos en el exterior. Una decisión apresurada o desinformada antes de viajar puede traer consecuencias irreversibles de explotación laboral, por esto desde Migración Colombia reforzamos estrategias de prevención contra la trata de personas con fines de explotación laboral, e invitamos a descargar y reportar cualquier situación de riesgo a través de la aplicación LibertApp, disponible en App Store y Play Store”, agregó Arriero López.

Además de la remuneración económica, habitualmente las redes de trata de personas utilizan falsas promesas de nacionalidad, residencia o ciudadanía rápida para captar personas interesadas en migrar o mejorar su situación económica, por lo que algunas señales de alerta que deben ser identificadas antes de aceptar cualquier oferta laboral internacional son la falta de información sobre condiciones de trabajo o empleador, informalidad en la contratación, confidencialidad atada al pago del viaje sin respaldo legal, entre otros.

Esta modalidad de trata de personas no es nueva, pero el auge de las redes sociales, contenidos generados con inteligencia artificial y el aumento de guerras en el mundo, aumentó la difusión de ofertas legales por parte de empresas militares privadas, actores armados estatales y no estatales, pero también de organizaciones criminales que emplean mecanismos coercitivos para quienes caen en estas redes de explotación, trabajo forzado, y servidumbre.

Finalmente, el Estado colombiano y organismos internacionales ya tomaron medidas para frenar el aumento de esta práctica y proteger a los connacionales con la aprobación de la Ley 2569 de 2026 que oficializó la "Convención Internacional contra el Reclutamiento, la Utilización, la Financiación y el Entrenamiento de Mercenarios" de las Naciones Unidas.

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