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Nueve días bastaron así desarticuló Migración Colombia a la secta Lev Tahor en el país
• En tiempo récord, las acciones culminaron con el rescate de 17 niñas, niños y adolescentes, cinco de ellos con circular amarilla de Interpol.
Bogotá, 5 de enero de 2026. El año 2025 estuvo marcado en Colombia por el descubrimiento de la presencia de la secta ultraortodoxa judía Lev Tahor, una organización con antecedentes y acusaciones internacionales por abusos, trata de personas y graves vulneraciones a los derechos de niñas, niños y adolescentes. La alerta encendió las alarmas de las autoridades debido al historial del grupo en distintos países y a su intento de trasladar su estructura al territorio colombiano.
Colombia actuó con rapidez frente a esta amenaza. Mientras en países como México, Guatemala y Canadá la secta logró permanecer activa durante años, en el territorio colombiano su intento de establecerse fue neutralizado en apenas nueve días, evitando que consolidara una nueva colonia y que se expusiera a la niñez a riesgos mayores.
Las personas vinculadas a la secta, de nacionalidad estadounidense, canadiense y guatemalteca, ingresaron a Colombia con pasaportes en regla, en dos grupos, los días 22 y 23 de octubre, procedentes de Estados Unidos y Panamá, a través de los aeropuertos de Cartagena y Medellín. El 13 de noviembre, tras la emisión de una circular amarilla de Interpol y la recepción de una denuncia anónima, Migración Colombia activó los mecanismos de verificación. Nueve días después, el 22 de noviembre, la autoridad migratoria ejecutó una operación conjunta con el Gaula Militar Oriente y con el apoyo del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), que permitió ubicar al grupo, conformado por 26 personas, y garantizar la protección inmediata de 17 niñas, niños y adolescentes.
La intervención permitió separar de manera inmediata a la niñez de un entorno considerado de alto riesgo e impedir que la organización avanzara en su intención de asentarse en el país.
Durante todo el proceso, Migración Colombia mantuvo como prioridad la protección integral de las niñas, niños y adolescentes. En ese marco, las autoridades tomaron el tiempo necesario para aplicar las medidas administrativas correspondientes, coordinando de manera permanente con las entidades de protección, con el fin de asegurar el mejor destino posible para cada uno de ellos y garantizar plenamente el respeto de sus derechos. La actuación se enfocó en evitar decisiones apresuradas y en privilegiar, en todo momento, el interés superior de la niñez.
Como resultado del operativo, nueve adultos fueron expulsados del territorio nacional y entregados a las autoridades de Estados Unidos en la ciudad de Nueva York. Las niñas, niños y adolescentes quedaron bajo la protección de Child Protective Services, entidad homóloga al ICBF, en esa ciudad.
La directora general de Migración Colombia, Gloria Esperanza Arriero, destacó la rapidez de la intervención y señaló que esta actuación “marcó un contraste frente a la experiencia de otros países y envió un mensaje claro sobre la capacidad de respuesta del Gobierno colombiano ante estructuras transnacionales que representan una amenaza directa para la integridad de la niñez”.
La desarticulación de la presencia de Lev Tahor en Colombia cerró el paso a una organización señalada por abusos en distintos escenarios internacionales y evitó nuevos riesgos para niñas, niños y adolescentes.